¡Politízate!

En el día de ayer (realmente hoy por la hora que ya era) una persona me recriminó que estuviera “politizado”. Al principio entendía que me estaba criticando por que estuviera en un partido político por la confusión extendida entre partidismo y política; pero no era así: me estaba criticando por mi activismo político y me pedía que me “despolitizara”. A esta persona le dedico este artículo.

Resulta incongruente querer estar fuera de la política, puesto que es como pretender no formar parte de la sociedad. Vivimos los seres humanos en una comunidad con un pacto tácito de convivencia y, para regular la equidad y la justicia, recurrimos a la política, inherente a la sociedad. Así pues, no podemos escapar de la sociedad ni de la política; podemos pasar de ambas, pero no podemos evitar estar inmersas en ellas. Ya lo decía Aristóteles: los humanos somos animales políticos.

Asimismo, la política es necesaria (un mal necesario según el africano Agustín de Hipona), puesto que debido a esta actividad luchamos por la educación, la sanidad, los derechos de las minorías sociales, el medioambiente, etc. Conseguimos unos servicios públicos de calidad y evitamos el colapso ecológico y humano previsto para el año 2030. Sinceramente tenemos que agradecer a héroes como los que ahora mismo están en huelga de hambre en la Puerta del Sol para exigir la dimisión del Gobierno y, así, evitar el desangramiento social que estamos padeciento. Pero no sólo nuestra tierra sino todo el mundo está repleto de heroínas y héroes mediante cuyo activismo se logran avances (¡al menos se intentan conseguirlos!) por el bien común. Ahora mismo me vienen a la mente las mujeres de Arabia Saudí que se juegan su integridad física para reclamar los derechos de igualdad de género al ponerse a conducir un coche a pesar de su prohibición. O, por ejemplo, las personas encarceladas en Rusia, tanto las que piden una sociedad con derechos (las Pussy Riot) como las que reivindican la protección del medio ambiente (los ecologistas de Greenpeace). ¡Hay tantísimos casos de este tipo!

Hay que despertar y abandonar la burbuja de la feliz Arcadia de cristal, puesto que a todas las personas que pasan de la política, antes o después, sufrirán el quebranto de su esfera de aislamiento y se encontrarán ante la dura realidad, y la sufrirán. Entonces se lamentarán de no haber hecho absolutamente nada cuando podían y en ese momento se darán cuenta de que ya es demasiado tarde y de que para ellos, y también para los demás, todo estará perdido.

No estoy pidiendo que sean unos super-activistas de la política como los ejemplos mencionadas anteriormente, sino que den un paso al frente y, en lo que puedan, se impliquen en la mejora de la sociedad y del mundo. Tanto a nivel global como a nivel local, existe una gran variedad de opciones que se amoldan a las capacidades y modos de ver las cosas de cada cual: movimientos ciudadanos transversales, plataformas de causas (educación, sanidad, vivienda, deuda) e incluso asociaciones entre las que incluyen partidos y sindicatos. Ten empatía; tú puedes significarte.

Evidentemente me estoy dirigiendo a los individuos que tienen esfuerzo y tiempo disponibles. No estoy pensando en las personas que muchas veces se acercan a las mesas informativas que colocamos en la calle y te hablan abiertamente de su terrible situación. Me centraré en el caso que más me ha llegado al alma. El sábado de la pasada semana una mujer de avanzada edad se dirigió a mí junto a una chica de mi edad con signos de disminución psíquica. La madre me contó que con una hija así les habían deshauciado, mientras que su marido, que además las maltrataba, sigue felizmente con tres viviendas. Por este tipo de gente precisamente hay que estar polítizado y reivindicar con denuedo por sus derechos y por la justicia social. No podemos exigir a las personas que tienen una vida dura para sobrevivir y mantener un mínimo de dignidad personal el que se involucren en el activismo político, pues ya están siendo heroínas y héroes para su propia causa con su fortaleza, aguante y resistencia frente a los sufridos avatares de su existencia cotidiana.

Para las personas desinteresadas por la política y sus semejantes tampoco estoy pidiendo un gran esfuerzo. Pequeños actos son grandes logros, como acudir a una manifestación, secundar una huelga, firmar una hoja en reividincación de una meta (sobre todo si es una Iniciativa Legislativa Popular), escribir un blog, participar en foros de debate, acudir a conferencias sobre temas sociales y políticos, compartir noticias y reflexiones en las redes sociales de internet, etc. Busca tu pequeño gran logro.

La bendita ignorancia arruina a las personas desfavorecidas, la bendita ignorancia asola las familias, la bendita ignorancia destruye la naturaleza. Pido que tengáis conciencia y empatía. Así pues, a esta persona que me recriminaba mi “politización” al mismo tiempo que me requería que me “despolitizara”, pero también a cada uno de los ciudadanos que pasan de los demás, le digo…

¡Politízate!

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Política y sociedad. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a ¡Politízate!

  1. ¡Bravo! Comparto este gran artículo.

  2. Muy bueno EQUOcompa, comparto! 😀

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s